jueves, 14 de julio de 2011

Contra el estrés



La meditación

Quiero recomendar la meditación como técnica de relajación, por sus múltiples y excelentes beneficios que ofrece.  La meditación como proceso cognitivo-conductual es un estado acrítico, de auto observación. Se observa el pensamiento, pero sin pensar; el sentimiento, sin involucrarse en él; y se observa cualquier contenido cognoscitivo, sensorial, emocional, fisiológico o conductual, de manera pasiva.
La práctica de la meditación como estilo de vida, genera  este equilibrio en la persona, ya que su sistema nervioso autónomo se mantiene estable, los músculos se distienden y oxigenan adecuadamente, se reduce la cantidad de pensamientos y de éstos, las  personas pueden escoger aquellos que le causen placer y armonía, y al estar en este estado meditativo, el sistema inmune responde adecuadamente, protegiendo al organismo de la enfermedad.
Existe mucha evidencia de los grandes beneficios que aporta la meditación, como combatir el estrés y la depresión y también se ha prescrito para combatir  gran variedad de enfermedades.  Ahora bien, es lamentable que muchas personas que pueden verse beneficiadas con esta práctica, no estén aprovechando  los múltiples beneficios que brinda la meditación. Esto a la vez, evidencia la falta de una mayor información y divulgación sobre los aportes ofrecidos por las técnicas  meditativas.
Me gustaría que haya una mayor concientización,  en cuanto a la necesidad  de que toda persona incorpore en su rutina de vida, aquellos recursos, estrategias y técnicas, orientados a alcanzar y a  maximizar la plenitud vital y  la salud integral; ya que, como es sabido, el ejercicio y la relajación son  actividades importantes para el correcto y competente funcionamiento del  organismo humano, por cuanto generan y estimulan diversos  beneficios, los cuales  toda persona  amerita y merece.

Son  numerosos los efectos clínicos favorables de la meditación que han sido documentados, entre ellos se pueden señalar los siguientes:
  • Disminución de la ansiedad y del estrés.
  • Reduce la frecuencia e intensidad de los pensamientos disfuncionales.
  • Reduce el enojo.
  •  Contribuye al desarrollo de valores positivos.
  •  Desarrolla la auto aceptación y la autorrealización.
  •  Combate el insomnio y la depresión.
  • Combate el consumo de drogas.
  • Reduce la fatiga, el dolor crónico, alivia la migraña.
  •  Aumenta la memoria y colabora en la dinámica de absorción de información.
  • También se ha indicado que la meditación ayuda  en el proceso de adaptarse y de rendir mejor en cualquier trabajo que se emprenda.

La práctica de la meditación, aunque  es muy sencilla, aporta una inmensidad de beneficios para  la salud y el bienestar general de la persona que la practique. Por lo  tanto, lo que se necesita para meditar es fijar  la atención en un único estímulo repetitivo, como un sonido, una palabra o frase, o bien, concentrarse en la propia respiración o, en un objeto visual. 
La esencia de la meditación es restringir la atención del meditador a un solo estímulo fijo, durante un periodo determinado. Su propósito es que la mente del meditador no piense en nada (al menos en nada perturbador) durante ese espacio  específico de tiempo.
Cuando la labor mental se lleva a cabo bajo condiciones de estrés, resulta ser desgastante y abrumadora. Por ello, cuando por vía de la meditación, se logra que la mente se concentre, permanezca en silencio y se detenga de su constante y cíclico monólogo interno, se obtiene un benéfico descanso, una paz relajante invade  al individuo en forma integral y, se  produce entonces, el bienestar y el mejoramiento necesitados y, con ello, una mejor calidad de vida. 
La meditación es una actividad desarrollada para mantener la atención focalizada en el aquí y ahora de una manera agradable, y el objetivo de ésta no es necesariamente lograr la relajación, sino permitir estar totalmente implicado en los que se está haciendo.  Se abandonan  los controles  conscientes sobre la mente, se deja de pensar en todas las cosas que supuestamente se necesitan para ser felices, o bien se abandona cualquier otra idea  que podría robarse la felicidad. 
Una vez que la persona logra el estado de meditación, se provoca una respuesta natural de relajación y  se obtiene la tranquilidad y la serenidad.  De esta manera,  la relajación se logra de forma indirecta.  
Algunas de las instrucciones básicas para la meditación son:
  • Escoger un lugar tranquilo en donde se tenga privacidad y no haya distracciones de fuertes ruidos, llamadas telefónicas o interrupciones de otras personas (puede ser el cuarto con la puerta cerrada).
  • Sentarse en una posición cómoda, no se recomienda estar acostado en la cama, ya que la persona se puede quedar dormida.
  • Cerrar los ojos, con la práctica se pueden llegar a dejar abiertos.
  • Se puede repetir mentalmente, una palabra que genere tranquilidad (estoy en paz, me ciento relajado, estoy tranquilo, me siento feliz, etc.)
  • Se recomienda no hacer juicios sobre el contenido de los pensamientos, no hay que tratar de controlarlos, solo sigue concentrado en el aquí y el ahora.
  • Es esencial practicarla de forma regular, se recomienda dos veces al día, una en la mañana y otra antes de acostarse,  por un lapso de 20 minutos, como mínimo, conforme se avanza en la práctica, se pueden ir incrementando los momentos de meditación y la duración del tiempo.

Meditación analgésica


Meditación analgésica
15 participantes muestran que unos minutos de reflexión tienen beneficios.

El Mundo, España
 

El cerebro dolorido con y sin meditación.| 'The Journal of Neuroscience'
María Valerio | Madrid
En 2007, una encuesta del Gobierno de EEUU reveló que el 9,4% de los estadounidenses había practicado la meditación en el último año. Esta técnica milenaria de origen oriental, podría ser útil en un amplio abanico de campos de la salud, aunque sólo poco a poco comienza a demostrar sus beneficios de manera científica. La última, para controlar el dolor.
Como siempre que se habla de medicinas alternativas, los más reacios se aferran a la falta de evidencias cuantificables para dudar de sus beneficios. Sin embargo, cada vez son más las instituciones y revistas de prestigio que ponen sobre la mesa su utilidad. Como acaba de hacer un grupo de investigadores de la Universidad Wakeforest (en Carolina del Norte, EEUU) en las páginas de la revista 'The Journal of Neuroscience'.
Sus trabajos con 15 voluntarios jóvenes acaban de demostrar que unos minutos de meditación, incluso sin ninguna experiencia previa con esta técnica, pueden tener un amplio efecto contra el dolor (incluso superior en algunos casos a los de analgésicos y opiáceos clásicos, como la morfina).
Los participantes, con una media de 26 años, sólo recibieron cuatro días de 'formación' para familiarizarse con la meditación antes de comenzar el ensayo. Lo hicieron guiados por un monitor con 10 años de experiencia que fue introduciéndoles en esta técnica, que consiste en ir centrándose en el ritmo de la respiración hasta lograr dejar la mente en blanco de cualquier otro pensamiento.
Posteriormente, y observando su reacción cerebral mediante un tipo de resonancia magnética, les provocaron un dolor 'tolerable' en la pierna mediante calor intenso. Las imágenes cerebrales tomadas después del estímulo mostraron una reducción del 40% del dolor (aunque con un amplio rango de unos sujetos a otros, desde el 11% de algunos voluntarios hasta el 93% en el mejor de los casos). Aunque como destacan los autores, dirigidos por Fadel Zeidan, la media está por encima del 25% de reducción del dolor que se logra habitualmente con la morfina.
La clave de este éxito, destaca, radica en que la meditación actúa a distintos niveles cerebrales al mismo tiempo, por lo que no se puede ceñir su acción a un sólo punto del cerebro, sino más bien a varias áreas. Concretamente, las resonancias mostraron un descenso de la actividad en la córteza somatosensorial primaria, implicada en la intensidad con que se percibe el dolor; al tiempo que aumentaba en otras regiones (como la ínsula anterior o la corteza orbitofrontal) implicadas en procesar la información que llega al cerebro procedente del área dolorida.

Beneficios de esta practica milenaria.

La neuroteología desvela los beneficios de la meditación y la oración

Según Zeiders, ambas técnicas podrían recuperar estructuras cerebrales dañadas por neurotoxinas o por el paso del tiempo



La neuroteología es una nueva rama de la ciencia que promete interesantes descubrimientos. Desarrollada gracias a las últimas tecnologías, que permiten explorar la actividad del cerebro en pleno funcionamiento, ha demostrado, por ejemplo, que la meditación y la oración pueden modificar la estructura del cerebro. El psicólogo Charles Zeiders ha publicado en la revista The Global Spiral un artículo en el que repasa la historia de la neuroteología y le augura un futuro prometedor: esta ciencia demostrará que la meditación y la oración mejoran la capacidad del cerebro para oponerse a los procesos de enfermedad o que podrían invertir la degradación del cerebro, propia de la edad. Por Yaiza Martínez.


  




Grupo meditando. nhsuccess.org
Grupo meditando. nhsuccess.org
El psicólogo Charles Zeiders, director clínico del Christian Counseling and Therapy Associates de Estados Unidos, explica en un artículo aparecido en la revista The Global Spiral, delInstituto Metanexus, lo que es la neuroteología, también conocida como bioteología o neurociencia espiritual. 


La neuroteología, escribe Zeiders, es una nueva ciencia que explora cómo los estados del cerebro y del sistema nervioso pueden crear o relacionarse con la vivencia de la experiencia religiosa. 


Estas exploraciones han sido posibles gracias a las nuevas tecnologías, y están ayudando a pensadores interdisciplinarios a desarrollar una teología basada en la ciencia, que permita comprender, por ejemplo, la relación entre fe y salud


Fe y beneficios 


El origen de la neuroteología se encuentra en los trabajos de Herbert Benson, un cardiólogo de laHarvard Medical School que estudió a fondo el papel que el sistema nervioso autónomo juega en el proceso de la enfermedad humana. 


Benson estableció que el sistema de respuesta al estrés afecta a todo el sistema nervioso. Además, hizo otro interesante descubrimiento: que la meditación con mantras ayuda a relajar el sistema nervioso, a rebajar la presión arterial, a mejorar la salud del corazón, a prolongar la vida, además de dar felicidad y de generar el sentimiento de estar más cerca de una entidad trascendente, entre otras ventajas. 


Tras años de investigación, Benson descubrió, por otro, lado que las personas que practicaban la meditación como una forma de oración tendían a tener más salud que aquéllas que la practicaban como mero vehículo de consecución de beneficios fisiológicos y físicos, explica Zeiders. 


La creencia en Dios mientras se estimulaba el sistema nervioso parasimpático (que es parte del sistema nervioso autónomo) mediante la meditación basada en la fe, suponía mayores beneficios para mente y cuerpo que la meditación agnóstica o médica, estableció Benson. 


Otros estudios posteriores, de los que ya hemos hablado en Tendencias21 se han centrado también en analizar la relación entre oración y salud.